Ya no tenemos prisa
Esta semana escuché una reflexión que me acompañó varios días. Hablaba del tiempo. De esa frase que repetimos constantemente: «No tengo tiempo.» Y me hizo pensar. Porque si lo vemos bien, hoy tenemos más herramientas que nunca para ahorrar tiempo. Lavadoras, coches, teléfonos inteligentes, aplicaciones, entregas a domicilio. Todo parece diseñado para hacernos la vida










